CARAS-R
6 - 21 años
El CARAS-R o Test de Percepción de Diferencias – Revisado es una prueba que evalúa aptitudes perceptivas y atencionales mediante una tarea de discriminación de estímulos visuales simples. Forma parte de los instrumentos clásicos de evaluación de la atención en contexto escolar y psicopedagógico, especialmente útil para describir la precisión perceptiva, la velocidad de trabajo y el estilo de respuesta (impulsivo vs. reflexivo) en niños y adolescentes.
Qué mide
Aptitud para percibir rápida y correctamente semejanzas y diferencias en patrones visuales (caras esquemáticas).
Atención sostenida y selectiva bajo límite de tiempo, al exigir mantener el foco mientras se escanean numerosos estímulos muy similares.
Estilo de respuesta e impulsividad, a partir de índices que combinan aciertos, errores y aciertos netos (A, E, A–E) e índice de control de la impulsividad (ICI).
Estructura y administración
CARAS-R está compuesto por 60 elementos gráficos; en cada uno se presentan tres caras esquemáticas, dos iguales y una diferente, y la tarea consiste en identificar y tachar la cara distinta. Es una prueba de aplicación individual o colectiva, con un tiempo de administración de 3 minutos, lo que facilita su uso en contextos escolares y de cribado atencional.
Rango de edad y contextos de uso
La versión revisada está baremada desde 6 años hasta 17-21 años, con baremos percentilares y eneatipos por curso escolar. Se utiliza habitualmente en orientación escolar, evaluación neuropsicológica, psicopedagógica y clínica infantojuvenil, incluyendo la exploración de dificultades atencionales en cuadros como TDAH, trastornos del aprendizaje u otras condiciones que puedan afectar el rendimiento académico.
Puntuaciones e interpretación
La corrección proporciona, como mínimo, cuatro índices principales:
Aciertos (A): número total de estímulos correctamente identificados.
Errores (E): número de marcas incorrectas (caras no diferentes o espacios en blanco marcados).
Aciertos netos (A–E): medida de eficacia real en la tarea, al penalizar los errores.
Índice de control de la impulsividad (ICI): refleja el grado de control inhibitorio y el estilo cognitivo (impulsivo–reflexivo) al ejecutar la tarea.
Desde una mirada neuropsicológica, la combinación de estos indicadores permite caracterizar perfiles como “rápido‑impulsivo” (muchos aciertos pero también muchos errores y bajo ICI), “lento‑cauteloso” (menos estimulación trabajada, pocos errores, alto ICI) o “eficiente‑equilibrado”, integrando los resultados con otras medidas de atención y funciones ejecutivas.
Fuentes:
Thurstone, L. L., Thurstone, T. G., & Yela, M. (2012). CARAS‑R: Test de Percepción de Diferencias – Revisado. Manual. TEA Ediciones
⚠️ Este instrumento por sí solo no es suficiente para un diagnóstico, se debe complementar con una evaluación clínica especializada.