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Resumen: Los signos tempranos de autismo pueden empezar a observarse desde los primeros meses de vida, mucho antes de lo que se creía hace 15 años. Identificarlos a tiempo no busca «corregir» ni «normalizar» a nadie: busca abrir el acceso a apoyos respetuosos durante las ventanas de mayor plasticidad cerebral, acompañar el desarrollo y validar tempranamente una forma distinta de procesar el mundo. En esta guía vas a encontrar cómo detectar señales por edad, qué herramientas existen para cada momento, el flujograma clínico vigente en Chile (MINSAL 2025), qué cosas se confunden con autismo y no lo son, las particularidades del fenotipo femenino, y cuándo y a quién consultar. Todo desde un enfoque afirmativo de la neurodivergencia, con respaldo científico.
📑 Contenidos de esta guía
- ¿Qué es el autismo?
- Prevalencia actual del autismo en el mundo
- ¿Desde qué edad pueden observarse signos tempranos de autismo?
- Signos tempranos por edad: del nacimiento a los 24 meses
- El flujograma clínico: cómo se evalúa el autismo paso a paso
- Conductas que se confunden con autismo y no lo son
- El fenotipo femenino y el alto enmascaramiento
- Por qué identificarlo a tiempo cambia trayectorias
- Cuándo consultar y a quién
- Preguntas frecuentes
¿Qué es el autismo?
El autismo es una condición del neurodesarrollo de origen neurobiológico que acompaña a la persona durante toda su vida. Se caracteriza por una forma distinta de procesar el mundo: la comunicación social, la reciprocidad, los intereses, los patrones de conducta y las respuestas sensoriales son cualitativamente diferentes a los de la mayoría neurotípica.
📖 Lectura recomendada: Hiperconectividad e hipoconectividad en autismo: cómo se comunica un cerebro autista.
No es una enfermedad. No es un déficit a corregir. Es una variante del neurodesarrollo humano con su propia biología, sus propias fortalezas y sus propios desafíos. Esta perspectiva, conocida como el paradigma de la neurodivergencia, está cada vez más respaldada por la investigación neurocientífica y por la propia comunidad autista (Lord et al., 2020).
Identificar los signos tempranos de autismo en los primeros 24 meses no busca etiquetar ni sobreexigir. Busca:
- Abrir el acceso oportuno a apoyos respetuosos durante el período de mayor plasticidad cerebral.
- Acompañar el desarrollo de habilidades sin intentar borrar la forma de funcionar autista.
- Reducir las barreras del entorno y construir contextos accesibles.
- Validar tempranamente una experiencia distinta del mundo.
El problema actual es claro: la edad mediana de identificación es de 47 meses, casi 4 años, y solo la mitad de las personas autistas son identificadas antes de los 3 años (CDC ADDM Network, 2025). En muchas niñas, mujeres y personas con alto enmascaramiento, la identificación llega en la adolescencia, la adultez, o nunca. Esta guía busca acortar esa brecha.
Prevalencia actual del autismo en el mundo
Los datos más recientes muestran un aumento sostenido en la identificación de personas autistas, atribuido a mejores criterios diagnósticos, mayor conciencia social y reducción de barreras en grupos previamente subdiagnosticados:
- 🌍 Mundial (OMS): aproximadamente 1 de cada 100 niños.
- 🇨🇱 Chile: aumento sostenido entre 1990 y 2021 (López-Espejo, 2025, Andes Pediátrica).
- 🇪🇸 España: ~1% de la población, unas 450.000 personas autistas (Confederación Autismo España, 2024).
- 🇲🇽 México: 1 de cada 115 niños.
- 🇺🇸 Estados Unidos: 1 de cada 31 niños y niñas de 8 años (CDC, 2025). Hace dos décadas era 1 de cada 150.
La proporción por sexo asignado al nacer es de aproximadamente 3-4 niños por cada niña, pero esta brecha se reduce drásticamente cuando se aplican instrumentos sensibles al fenotipo femenino, lo que sugiere un infradiagnóstico significativo en mujeres y personas con alto enmascaramiento (Loomes et al., 2017).
¿Desde qué edad pueden observarse signos tempranos de autismo?
Esta es una de las preguntas que más se hacen las familias, y la respuesta ha cambiado bastante en los últimos años. Si hace 15 años se pensaba que «antes de los 2 años no se puede saber nada», hoy sabemos que las diferencias pueden detectarse mucho antes. Solo hace falta saber cómo y con qué herramientas.
🧠 Desde el primer mes: evaluación neurológica estructurada (HNNS y HINE)
Acá viene algo que muchas familias —y muchos profesionales— no saben: sí hay herramientas para evaluar desde el primer mes de vida. Son los exámenes HNNS y HINE (Hammersmith), evaluaciones neurológicas estructuradas que detectan alteraciones del neurodesarrollo mucho antes de que sea posible un diagnóstico específico de autismo.
- HNNS (0 a 2 meses): evalúa postura, tono muscular, movimientos espontáneos, reflejos, orientación y respuestas a estímulos. Se aplica en 15-20 minutos.
- HINE (2 a 24 meses): continuación del HNNS, evalúa función craneal, motricidad y conducta a través de 26 ítems con puntuación estandarizada.
Importante: ni el HNNS ni el HINE diagnostican autismo. Pero su valor en la identificación temprana es enorme:
- Detectan riesgo desde el primer mes, dando hasta 15 meses de ventaja sobre los cribados específicos.
- Identifican alteraciones generales del neurodesarrollo (tono muscular, motricidad, respuestas a estímulos) que suelen estar presentes en bebés que después son identificados como autistas.
- Permiten activar intervención temprana sin esperar al diagnóstico: estimulación, kinesiología, terapia ocupacional o fonoaudiología. Esta intervención mejora trayectorias sea cual sea el diagnóstico final.
- Captan el lado motor, presente en hasta el 80% de las personas autistas (Bhat et al., 2011), antes que aparezcan los signos sociales o comunicativos.
- Aportan datos objetivos con escalas validadas internacionalmente.
Los aplican neurólogos infantiles, neuropediatras, neonatólogos, kinesiólogos y terapeutas ocupacionales con formación específica. En Chile están incorporados en las Orientaciones Técnicas MINSAL 2025, especialmente para bebés con factores de riesgo: prematuridad, antecedentes familiares de autismo o trastornos del neurodesarrollo, complicaciones del embarazo o parto.
👁️ Desde los 2-6 meses: seguimiento ocular y atención visual
A esta edad no se puede aplicar todavía un cribado específico de autismo, pero eso no significa que no se vea nada. Estudios con eye-tracking (tecnología que rastrea hacia dónde mira un bebé) han descubierto que los bebés que más adelante serán identificados como autistas muestran una disminución progresiva en la fijación visual a los ojos entre los 2 y los 6 meses, comparados con bebés no autistas (Jones & Klin, 2013, Nature).
Otros estudios prospectivos muestran que ya entre los 4 y 6 meses pueden notarse diferencias en cómo el bebé responde a la voz humana, cómo mira los rostros y cómo comparte la sonrisa social.
🎯 Desde los 6-12 meses: signos clínicos más observables
Aquí las diferencias se vuelven más fáciles de ver. Y desde los 6 meses ya se puede aplicar el CSBS-DP, que evalúa la conducta comunicativa y simbólica temprana.
🏆 Desde los 16 meses: la ventana de oro del cribado de autismo
A partir de esta edad, los instrumentos validados específicos (como el M-CHAT y la Pauta de Cotejo MINSAL) son altamente sensibles. Esta es la ventana de oro de la identificación temprana.
Algo importante para las familias: muchas cuentan después que su hijo o hija «perdió habilidades» alrededor de los 18 meses. Pero cuando los investigadores revisan grabaciones longitudinales, lo que encuentran es algo distinto: las diferencias estaban ahí mucho antes, lo que pasaba es que se hacían más visibles con el tiempo (Ozonoff et al., 2010). No es culpa de nadie no haberlas visto: los signos sutiles son muy difíciles de detectar sin formación específica.
En resumen: la idea de «esperar a los 2 años» ya no aplica
Hoy tenemos herramientas para distintas edades:
| Edad | Herramienta |
|---|---|
| 0-2 meses | HNNS |
| 2-24 meses | HINE |
| 0 meses+ | Pauta de Cotejo TEA MINSAL (versión inicial) |
| 6-24 meses | CSBS-DP |
| 16-30 meses | M-CHAT |
Si tu bebé tiene factores de riesgo, o algo no te cuadra desde los primeros meses, no esperes. Pide una evaluación neurológica con HNNS o HINE en tu centro de salud. Aunque no diagnostique autismo, puede abrirte la puerta a una intervención temprana que vale oro.
Signos tempranos por edad: del nacimiento a los 24 meses
Esta es la guía práctica con las señales específicas para cada rango etario. Recuerda: ninguna señal por sí sola significa autismo. Lo que orienta a vigilancia es un patrón persistente y combinado.
👶 Primeros 6 meses
Las señales son sutiles y no permiten diagnóstico, pero orientan a vigilancia activa cuando hay factores que aumentan la probabilidad:
- Escaso contacto visual o dificultad para sostenerlo.
- Sonrisa social ausente o muy escasa después de las 6-8 semanas.
- Poca reactividad a la voz humana o al rostro.
- Tono muscular atípico (hipotonía o hipertonía leve).
- Falta de anticipación social (no se prepara para ser tomado en brazos).
- Vocalizaciones escasas o ausencia de «protoconversación».
👀 Entre 6 y 12 meses
Aquí las diferencias son más observables:
- No responde al nombre a los 9-12 meses (predictor robusto).
- Contacto visual reducido o atípico (mirada periférica, evita la mirada directa).
- Disminución en la sonrisa social.
- No imita gestos simples (aplaudir, decir adiós).
- No sigue la mirada del adulto.
- No usa gestos comunicativos (no señala, no muestra objetos).
- Balbuceo escaso o sin entonación comunicativa.
- Movimientos repetitivos tempranos (aleteo, balanceo, fascinación con objetos giratorios).
- Intereses sensoriales intensos por luces, ruedas, texturas específicas.
🎯 Entre 12 y 18 meses
Rango donde el cribado es clínicamente sensible:
- No señala referencialmente (para mostrar, no solo para pedir).
- No comparte interés mirando alternadamente al objeto y al adulto.
- No muestra objetos para «compartir el descubrimiento».
- No imita acciones ni sonidos.
- Ausencia de palabras a los 16 meses.
- Ausencia de gestos sociales (saludar, soplar besos).
- Juego con patrón distinto: alinea, ordena por color, sin uso simbólico clásico.
- Necesidad marcada de previsibilidad.
- Respuestas sensoriales atípicas (tapa los oídos, evita texturas, busca presión intensa).
- Estereotipias motoras persistentes.
🧒 Entre 18 y 24 meses
Las señales en este rango son las más estudiadas:
- Ausencia de combinaciones de dos palabras a los 24 meses.
- Regresión del lenguaje o de habilidades previamente adquiridas. 🚨 Bandera roja absoluta: evaluación inmediata.
- Ecolalia inmediata o diferida sin uso comunicativo aparente.
- Patrón distinto de juego simbólico.
- Dificultad clara para seguir instrucciones simples sin gesto acompañante.
- Poco interés sostenido por otros niños y niñas.
- Patrones repetitivos marcados, rituales específicos.
- Hiporreactividad o hiperreactividad sensorial intensa.
- Respuesta empática distinta (puede sentir mucho lo que sienten otros, pero expresarlo de forma diferente).
👉 Si en este rango aparecen dos o más signos, es momento de consultar sin esperar al próximo control pediátrico.
🔬 El flujograma clínico: cómo se evalúa el autismo paso a paso
Esta sección explica el camino clínico completo según las Orientaciones Técnicas MINSAL 2025, integrado con las mejores prácticas internacionales. Si llegaste hasta acá con una sospecha concreta, esto te ayuda a entender qué viene después.

El proceso tiene tres etapas que se aplican secuencialmente.
Etapa 1 — Evaluación general del desarrollo
Es el primer filtro, en controles pediátricos rutinarios. Detecta cualquier alteración del neurodesarrollo, no solo autismo.
Desarrollo psicomotor (elegir uno):
- EEDP (0-24 meses) · TADI (3 m-6 años) · TEPSI (2-6 años)
- Pauta Breve DPSM MINSAL (4-24 meses, aplicada a los 4, 12, 15, 21 y 24 meses)
- ASQ-3 (1-66 meses)
Evaluación neurológica: HNNS y HINE (ya descritos arriba).
Socioemocional (adicional): ASQ:SE (0-6 años), CBCL (1.5-5 años).
Medidas antropométricas: altura, peso, circunferencia craneal. Crecimiento típico de circunferencia craneal: 2 cm/mes (0-3 m), 1 cm/mes (3-6 m), 0,5 cm/mes (6-12 m). Microcefalia y macrocefalia pueden ser señales de alteraciones del neurodesarrollo.
¿Qué se busca? Retraso en lenguaje y área social, alteraciones neurológicas, desviaciones del neurodesarrollo típico. Si hay retraso → Etapa 2.
Etapa 2 — Evaluación de señales específicas de autismo
Cuando la Etapa 1 muestra retraso o aparecen señales específicas:
- Pauta de Cotejo TEA MINSAL (0-4 años 11 meses): instrumento oficial chileno.
- CSBS-DP (6-24 meses): conducta comunicativa y simbólica.
¿Qué se busca? Diferencias en comunicación social, reciprocidad, juego, procesamiento sensorial, intereses. Si hay señales → Etapa 3.
Etapa 3.1 — Evaluación por sospecha de autismo (16-30 meses)
- M-CHAT (16-30 meses): se aplica 2 veces con interfase de 30 días. Si ambas resultan positivas → derivación a evaluación diagnóstica.
- Aplicación preventiva: en niños con hermanos autistas o con TND, se aplica el M-CHAT a los 18 meses, 24 meses y 3 años aunque no haya señales obvias.
Instrumentos complementarios:
- CSHQ (2-12 años): hábitos de sueño, frecuentemente alterados en autismo.
- SPM-2 (4 m-87 años): procesamiento sensorial.
Etapa 3.2 — Evaluación diagnóstica formal
En atención secundaria, con equipo especializado.
Anamnesis completa + observación clínica en al menos 3 contextos (consulta, hogar, jardín/escuela).
Instrumentos diagnósticos principales:
- AMSE (15 m-99 años)
- ADOS-2 (1-99 años): estándar de oro internacional.
- ADI-R (+2 años edad mental)
- CARS-2 / CARS-ST y CARS-HF (2-17 años)
Instrumentos sensibles al género (clave para evitar infradiagnóstico):
Funcionamiento adaptativo: ABAS-II (0-89 años).
Diagnóstico diferencial y comorbilidades (recuerda: la comorbilidad es la norma):
- RIAS/RIST · WISC-IV/V → capacidad intelectual y perfil cognitivo
- BRIEF-P/BRIEF-2 · CHEXI → funciones ejecutivas
- CBCL → atención, ánimo, sueño
- CEAL-TDAH → tamizaje TDAH
🧬 Estudios médicos adicionales (según el caso)
Cuando hay rasgos genéticos asociados, signos antes de los 2 años o regresión del desarrollo:
- Cariograma / secuenciación exoma completo.
- Estudio gen FMR1 (X-Frágil).
- Screening genético-metabólico IVX.
- EEG, resonancia magnética cerebral, espectroscopía.
Si hay regresión después de los 2 años, descartar: Síndrome CSWS, Síndrome de Landau-Kleffner, Síndrome de Rett (principalmente en niñas).
📋 Resultado del proceso
Se elabora un plan de intervención personalizado que considera el perfil específico de la persona, sus fortalezas, sus necesidades de apoyo y su entorno. El objetivo no es «normalizar», sino acompañar el desarrollo desde el respeto a la neurodivergencia.
Conductas que se confunden con autismo y no lo son
No todo bebé «diferente» es autista. Algunas situaciones presentan signos parecidos pero tienen otra explicación:
- Prematuridad: mayor probabilidad de autismo, pero también retrasos transitorios. Se usa edad corregida hasta los 2 años.
- Temperamento más reservado: si hay contacto visual (aunque breve), sonrisa social, atención conjunta y lenguaje en rango normal, probablemente sea temperamento.
- Hipoacusia: la pérdida auditiva genera signos muy parecidos. Toda evaluación de sospecha debe incluir audiometría.
- Trastorno del Lenguaje (TEL): hay dificultades comunicativas, pero la reciprocidad social está conservada (usa gestos, comparte interés, juega simbólicamente).
- Discapacidad intelectual: afecta todas las áreas por igual. Puede coexistir con autismo (~40% según CDC 2025), pero un perfil disarmónico orienta más a autismo.
- Factores ambientales: estimulación empobrecida, negligencia, sobreexposición a pantallas o estrés crónico pueden generar signos similares.
- Trauma temprano: bebés con deprivación severa pueden mostrar un «fenotipo cuasi-autista» que mejora con cuidado sensible sostenido.
El fenotipo femenino y el alto enmascaramiento
Las niñas autistas se identifican significativamente más tarde, no porque sean menos autistas, sino porque su presentación es frecuentemente distinta y los instrumentos clásicos fueron diseñados con muestras predominantemente masculinas (Lai et al., 2015; Hull et al., 2020).
Las niñas autistas en edad temprana pueden presentar:
- Intereses intensos socialmente aceptables (animales, princesas, personajes específicos) que pasan desapercibidos.
- Mayor motivación social aparente, pero con diferencias sutiles en reciprocidad.
- Camuflaje (masking) muy temprano: imitación social que enmascara las diferencias reales.
- Juego que parece típico, pero con elementos rígidos o repetitivos al mirar de cerca.
- Hiperreactividad sensorial confundida con «ser sensible» o «exagerada».
- Ansiedad y selectividad alimentaria como manifestaciones tempranas.
Si tienes una hija (o sospechas serlo tú misma en la adultez) con algunos de estos rasgos, no descartes la posibilidad solo porque «no parece autista». Los instrumentos ASSQ-GIRL, MQ-ASC y GQ-ASC están actualizados para evitar el sesgo de género histórico.
Por qué identificarlo a tiempo cambia trayectorias
Identificar el autismo antes de los 2 años no es para «etiquetar». Es para abrir el acceso a apoyos durante las ventanas críticas del cerebro infantil (revisa nuestra guía sobre períodos críticos del cerebro infantil).
La evidencia es contundente:
- Intervenciones tempranas basadas en evidencia y respetuosas con la neurodivergencia (ESDM, JASPER, intervenciones naturalistas) aplicadas antes de los 3 años producen mejoras significativas en lenguaje, regulación, autonomía y bienestar general (Dawson et al., 2010).
- La detección temprana valida la experiencia distinta del niño y permite construir un entorno adaptado desde el inicio.
- Reduce la carga de enmascaramiento forzado, asociado a ansiedad, depresión y burnout autista en la adolescencia y adultez (Hull et al., 2020).
- Cada año de retraso implica oportunidades difícilmente recuperables.
La identificación temprana es, en última instancia, un acto de justicia con la persona autista y su familia. No para cambiarla, sino para acompañarla mejor.
Cuándo consultar y a quién
Si tienes sospecha, no esperes a «ver si se pasa». La filosofía actual de la AAP, los CDC, la OMS y el MINSAL desaconseja explícitamente esa conducta.
Ruta general
- Aplica un cribado orientativo validado (M-CHAT-R o Pauta Cotejo MINSAL).
- Consulta con el pediatra y solicita derivación a evaluación diagnóstica.
- Activa los servicios de intervención temprana sin esperar al diagnóstico definitivo.
Por país
- 🇨🇱 Chile: Solicita aplicación de la Pauta de Cotejo Autismo MINSAL en el CESFAM. La Ley 21.545 (Ley TEA) garantiza acceso a evaluación y abordaje. Activa Chile Crece Contigo.
- 🇪🇸 España: El pediatra de atención primaria deriva al CDIAT correspondiente (gratuito hasta los 6 años) y a Unidades de Salud Mental Infanto-Juvenil.
- 🇲🇽 México: Centro de salud / IMSS / ISSSTE para evaluación con EDI. Los CRIT Teletón ofrecen evaluación e intervención especializada.
- 🇦🇷 Argentina: PRUNAPE y derivación. La Ley 27.043 garantiza prestaciones obligatorias.
- 🇺🇸 Estados Unidos: Cribado universal con M-CHAT-R a los 18 y 24 meses (AAP). Para 0-3 años, Early Intervention Program del estado (Part C de IDEA, gratuito).
Preguntas frecuentes
¿Se puede identificar el autismo antes de los 2 años? Sí. La evaluación clínica por un equipo especializado permite identificación confiable desde los 18-24 meses. Antes de esa edad se habla más de «sospecha» o «vigilancia activa» que de identificación formal.
Mi pediatra me dijo «esperemos a los 3 años para evaluar». ¿Está bien? La evidencia actual desaconseja esta conducta. AAP, CDC y MINSAL recomiendan cribado universal a los 18 y 24 meses y derivación inmediata ante sospecha. Tienes derecho a solicitar segunda opinión o derivación directa.
Mi bebé hace contacto visual con la familia. ¿Significa que no es autista? No necesariamente. El contacto visual en autismo puede ser selectivo (más con personas cercanas) y aún así estar reducido en cantidad, intensidad o función comunicativa. Importa el patrón global, no un solo signo.
¿Las vacunas causan autismo? Rotundamente no. La hipótesis fue propuesta en 1998 por un estudio fraudulento (Wakefield) que fue retractado y cuyo autor perdió su licencia médica. Más de 25 estudios posteriores con millones de niños han demostrado que no existe asociación (Taylor et al., 2014; DeStefano & Shimabukuro, 2019). El consenso científico es absoluto.
¿El autismo se hereda? Tiene fuerte componente genético. Los estudios de gemelos muestran heredabilidad entre 60% y 90% (Sandin et al., 2017). Si tienes un hijo o hija autista, los hermanos menores tienen mayor probabilidad estadística de también serlo. Por eso la vigilancia debe ser activa (aplicación preventiva del M-CHAT a 18 m, 24 m y 3 años).
Mi hija es sociable pero tiene rituales. ¿Puede ser autista? Sí, perfectamente. El fenotipo femenino de alto enmascaramiento es real y está bien documentado. Consulta con un equipo especializado en este perfil.
¿Cuánto cuesta una evaluación de autismo? Varía según país y sistema. En el sistema público suele ser gratuita o de bajo costo, pero con tiempos de espera prolongados. En el sector privado, una evaluación diagnóstica completa con ADOS-2 oscila entre USD 300 y USD 1.500.
¿La intervención temprana «cura» el autismo? El autismo no es una enfermedad y no se «cura». La intervención temprana respetuosa no busca convertir a una persona autista en no autista, sino apoyar el desarrollo y reducir las barreras del entorno. Las terapias que intentan «normalizar» suprimiendo la forma de funcionar autista (como ciertas versiones del ABA tradicional) están cada vez más cuestionadas por la comunidad autista adulta y por la evidencia sobre su impacto psicológico.
¿Y si la sospecha aparece en la adolescencia o adultez? También es válido. Muchas personas autistas son identificadas en la adolescencia o adultez, especialmente mujeres y personas con alto enmascaramiento. Existen instrumentos específicos para estas edades (RAADS-R, CAT-Q, GQ-ASC) y un diagnóstico tardío suele ser liberador: pone nombre a una experiencia que siempre estuvo ahí.
Conclusión
Los signos tempranos de autismo pueden empezar a observarse mucho antes de lo que se pensaba hace 15 años. Con las herramientas adecuadas para cada edad (HNNS, HINE, Pauta de Cotejo MINSAL, CSBS-DP, M-CHAT) podemos identificar señales desde el primer mes de vida y acompañar el desarrollo durante las ventanas de mayor plasticidad cerebral.
Si después de leer esta guía algo te resuena, no minimices y no entres en pánico. Aplica el cribado, consulta con un equipo profesional capacitado y activa los servicios de intervención temprana sin esperar al diagnóstico definitivo.
Recuerda: el objetivo no es «arreglar» a una persona autista. Es comprender cómo procesa el mundo y darle los apoyos para que pueda desplegar su potencial en un entorno que le sea favorable. La identificación temprana, desde un enfoque afirmativo de la neurodivergencia, es uno de los actos más significativos que puede hacerse por una persona autista y su entorno.
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